Entre autonomía programática y construcción de significado urbano
Gardinetti, Marcelo
Arquitecto, Editor de Tecnne · La Plata, Argentina
Resumen
El artículo examina la relación entre arquitectura y contexto en Hanwha Galleria (Gwanggyo), proyectado por OMA, con el propósito de determinar si la obra representa una reformulación del concepto de contexto o si mantiene la autonomía programática propia de la teoría de la Bigness. Mediante un enfoque hermenéutico-comparativo, el estudio confronta esta propuesta con el regionalismo crítico de Kenneth Frampton y con aportaciones de Colquhoun, Moneo y otros autores. El análisis demuestra que el edificio conserva la organización espacial y la clasificación cualitativa del programa características de OMA, mientras incorpora una envolvente pétrea y un recorrido público que construyen una identidad vinculada al paisaje de Gwanggyo. La investigación concluye que esta relación con el entorno responde principalmente a una contextualidad narrativa y representacional, más que tectónica, ampliando el debate sobre la coexistencia entre autonomía arquitectónica, significado urbano y gran escala.
Palabras clave: Rem Koolhaas, OMA, Bigness, regionalismo crítico, contextualismo, Gwanggyo, arquitectura comercial.
El contexto como problema teórico en la arquitectura de Rem Koolhaas
La obra de Rem Koolhaas ha planteado de forma recurrente una cuestión central para la crítica arquitectónica: determinar hasta qué punto su relación con el contexto constituye un principio proyectual consistente o una construcción discursiva elaborada a partir de los resultados del propio proyecto. Esta ambigüedad forma parte de un debate más amplio dentro de la disciplina, donde convergen posiciones teóricas que atribuyen significados distintos al papel del lugar en la producción arquitectónica.
Una de estas posiciones entiende la arquitectura como una respuesta mediada a las condiciones físicas, culturales e históricas de su entorno. Su formulación más influyente se encuentra en el regionalismo crítico de Frampton (1983), fundamentado en la idea de una “doble mediación” entre la civilización universal y las particularidades de la cultura local. Este planteamiento encuentra antecedentes en la reflexión de Colquhoun (1997), quien identificó en la persistencia del tipo arquitectónico un mecanismo de articulación entre la invención disciplinar y la memoria colectiva asociada al lugar. Posteriormente, Moneo (2004) reformuló esta discusión al situar el regionalismo como una entre varias preocupaciones teóricas posibles frente a la creciente homogeneización de la práctica arquitectónica contemporánea, sin conferirle un carácter normativo o excluyente.
En una posición diferente se sitúa la teoría de la Bigness desarrollada por Koolhaas (1995). Según esta formulación, la arquitectura de gran escala adquiere un grado de autonomía que reduce la dependencia respecto de su contexto inmediato. La complejidad programática, organizativa y técnica del edificio genera una lógica interna capaz de operar con relativa independencia de las condiciones urbanas circundantes. Marcos (2015) sintetizó esta tesis en cinco principios fundamentales, entre los cuales destaca la idea de que el impacto urbano de una gran pieza arquitectónica resulta, en gran medida, independiente de la calidad específica de su diseño. Bajo esta interpretación, los edificios de gran escala dejan de integrarse en un tejido urbano determinado y pasan a coexistir con él sin establecer necesariamente relaciones de continuidad formal, tipológica o espacial.
El interés de Hanwha Galleria, el centro comercial proyectado por OMA en Gwanggyo, reside precisamente en la aparente contradicción que introduce respecto a esta posición teórica. Aunque su escala y complejidad programática lo sitúan dentro de las condiciones descritas por la Bigness, el edificio desarrolla una relación explícita con su entorno inmediato. Su configuración volumétrica, así como la organización de sus recorridos y superficies exteriores, remiten tanto al parque del lago Gwanggyo como a la trama de torres residenciales que delimitan el solar. La obra sugiere así una reconsideración del vínculo entre gran escala y contexto, planteando la posibilidad de que ambas condiciones no sean necesariamente excluyentes, sino susceptibles de coexistir dentro de una misma operación arquitectónica.

Hipótesis, objetivos y alcance de la investigación
La investigación se articula en torno a una cuestión central: determinar si el diálogo formal que Hanwha Galleria establece con su entorno constituye una reformulación conceptual de la relación entre arquitectura y contexto en la producción tardía de Koolhaas, o si responde a una construcción representacional superpuesta a una lógica proyectual que continúa operando con la autonomía programática descrita por la teoría de la Bigness. En otros términos, se trata de establecer si las referencias al paisaje y al entorno urbano participan de manera efectiva en la configuración arquitectónica del edificio o si actúan principalmente como dispositivos de representación aplicados sobre una estructura organizativa independiente.
El objetivo general del artículo consiste en examinar la naturaleza de la relación entre contexto y programa en Hanwha Galleria, distinguiendo entre una contextualidad de carácter tectónico, vinculada a la tradición teórica del regionalismo crítico formulada por Frampton (1983), y una contextualidad de carácter narrativo o representacional, basada en la construcción de asociaciones formales con el entorno.
Para abordar esta cuestión, se plantean tres objetivos específicos. En primer lugar, describir el método compositivo desarrollado por Koolhaas a partir de la clasificación cualitativa del programa y su incidencia en la organización espacial y volumétrica de los edificios. En segundo lugar, analizar las operaciones materiales, espaciales y formales desplegadas en Hanwha Galleria como caso de estudio. Finalmente, discutir las implicancias teóricas de dichas operaciones en relación con el debate entre regionalismo crítico y Bigness, evaluando hasta qué punto el proyecto introduce una reconsideración de la autonomía arquitectónica asociada a la gran escala.
Metodología y marco interpretativo
El artículo adopta un enfoque hermenéutico-comparativo centrado en un caso de estudio único, metodología ampliamente utilizada en la crítica arquitectónica para relacionar marcos teóricos de alcance general con el análisis detallado de obras específicas (Colquhoun, 1997; Moneo, 2004). Este procedimiento permite interpretar el proyecto arquitectónico como un objeto cultural complejo, cuya configuración formal, espacial y material puede examinarse a la luz de debates disciplinares más amplios.
El caso seleccionado, Hanwha Galleria, se analiza mediante la confrontación de dos marcos conceptuales principales. Por una parte, el regionalismo crítico formulado por Frampton (1983), que sitúa la relación entre arquitectura y lugar en el centro de la reflexión proyectual. Por otra, la teoría de la Bigness desarrollada por Koolhaas (1995) y posteriormente sistematizada por Marcos (2015), que atribuye a la gran escala una creciente autonomía respecto de las condiciones contextuales. El análisis incorpora además aportes de la literatura dedicada al contextualismo en la obra de Koolhaas (Butragueño, Raposo y Salgado, 2017), así como referencias a la teoría del montaje cinematográfico de Arnheim (2014 [1933]), utilizada como herramienta interpretativa para examinar la secuencia perceptiva y la construcción de la experiencia espacial en el edificio.
La documentación específica del proyecto —incluidas las declaraciones del estudio, la memoria descriptiva y los antecedentes relativos al encargo y su desarrollo— se emplea como fuente de información empírica para la reconstrucción de las condiciones de diseño y materialización de la obra. Estas fuentes cumplen una función documental y descriptiva dentro de la investigación, diferenciándose de los marcos teóricos utilizados para la interpretación crítica. Esta distinción metodológica se mantiene de forma explícita a lo largo del artículo con el fin de separar los datos relativos al proyecto de las categorías analíticas empleadas para su evaluación.

La clasificación cualitativa del programa como método proyectual en OMA
La comprensión de este problema exige considerar previamente un rasgo metodológico constante en la trayectoria proyectual de Koolhaas: la organización de la información mediante procesos de clasificación cualitativa. Desde sus primeros proyectos, OMA ha trabajado a partir de la identificación, agrupación y reinterpretación de datos procedentes tanto del programa como del entorno, evitando establecer jerarquías rígidas entre las distintas variables que intervienen en el diseño. En este sentido, el procedimiento presenta afinidades con los modelos de análisis cualitativo descritos por la investigación biográfico-narrativa (Bolívar Botía, 2002), donde las categorías interpretativas emergen progresivamente durante el proceso analítico en lugar de estar definidas de antemano. La configuración final del proyecto resulta así de una interacción continua entre los distintos conjuntos de información, sin que exista una condición previa que determine la primacía de los factores programáticos, formales o contextuales.
Este modo de operar ayuda a explicar una característica recurrente en la producción de OMA: la relativa autonomía entre la envolvente arquitectónica y la organización espacial interna. En numerosos proyectos, la imagen exterior se presenta mediante volúmenes contenidos, geometrías elementales o fachadas de expresión deliberadamente abstracta, mientras que el interior desarrolla configuraciones espaciales complejas articuladas a través de secuencias de recorrido, cambios de nivel, vacíos interconectados y programas capaces de mantener una considerable independencia funcional. La relación entre forma y función se distancia así de los principios de legibilidad asociados al funcionalismo moderno, según los cuales la configuración exterior debía expresar de manera directa la organización interna del edificio. En la obra de Koolhaas, ambos registros suelen operar mediante lógicas diferenciadas, aunque coordinadas dentro de una misma estructura proyectual.
Hanwha Galleria introduce una inflexión significativa respecto de este patrón. En lugar de adoptar una envolvente neutra o de baja expresividad formal, el edificio asigna a la fachada un papel activo en la construcción de significado. La superficie exterior deja de funcionar exclusivamente como límite o cerramiento para convertirse en un elemento de representación que establece referencias explícitas al paisaje circundante y a las condiciones urbanas del emplazamiento. Esta transformación resulta particularmente relevante porque desplaza hacia la envolvente una dimensión contextual que, en gran parte de la producción anterior de OMA, permanecía subordinada a la organización programática interna.
La envolvente pétrea como construcción de identidad urbana
El proyecto fue desarrollado por OMA bajo la dirección de Chris van Duijn, en colaboración con Gansam como oficina ejecutiva local. Su implantación parte de una imagen conceptual precisa: un volumen pétreo que emerge del terreno y se presenta como un elemento primario dentro de un entorno urbano todavía en proceso de consolidación. Según la memoria del proyecto, el edificio fue concebido como una formación geológica situada en el origen mismo de la ciudad (OMA, 2020). Esta idea se materializa mediante una envolvente revestida con mosaicos texturizados en tonalidades ocres y terrosas, cuya composición remite visualmente a los estratos rocosos presentes en el paisaje del cercano parque del lago Gwanggyo.
La elección de esta materialidad trasciende una simple correspondencia formal con el entorno natural. La fachada funciona como un dispositivo de identificación urbana dentro de un contexto caracterizado por la reciente urbanización y por la ausencia de referencias históricas consolidadas. En estas condiciones, el edificio asume una función simbólica relevante: proporcionar una imagen reconocible capaz de contribuir a la construcción de una identidad colectiva en un tejido urbano aún carente de sedimentación cultural y morfológica.
Esta interpretación resulta consistente con las observaciones de Butragueño, Raposo y Salgado (2017) sobre la obra de Koolhaas. Los autores señalan que su aproximación al contexto suele apoyarse menos en la continuidad formal con el entorno inmediato que en la identificación de procesos económicos, sociales o territoriales con capacidad de modelar el futuro de un lugar. Desde esta perspectiva, el interés del emplazamiento no radica necesariamente en sus características morfológicas presentes, sino en las condiciones que definen su evolución potencial.
Gwanggyo constituye un ejemplo significativo de esta situación. Como ciudad planificada de nueva creación, comparte las características de numerosos desarrollos urbanos surcoreanos promovidos desde la década de 1990, donde amplias extensiones urbanizadas surgieron sin la presencia de un tejido histórico previo (Jung, 2018). En consecuencia, el contexto con el que interactúa Hanwha Galleria no corresponde a una estructura urbana consolidada, sino a una condición de formación reciente en la que los mecanismos tradicionales de referencia contextual encuentran un campo de aplicación limitado. La arquitectura se enfrenta aquí a la necesidad de producir significado en un escenario donde la memoria material del lugar resulta escasa o inexistente.
En este sentido, la cuestión central no consiste en determinar si Koolhaas incorpora o excluye el contexto como variable proyectual, sino en identificar qué dimensión del contexto considera relevante. Mientras el regionalismo crítico enfatiza las condiciones tectónicas, climáticas y morfológicas del lugar como fundamentos de la forma arquitectónica (Frampton, 1983), y Colquhoun (1997) subraya la continuidad tipológica como mecanismo de vinculación con la cultura constructiva local, Hanwha Galleria opera mediante una lógica diferente. El proyecto no se apoya en la reinterpretación de sistemas constructivos vernáculos ni en la transformación de tipos arquitectónicos heredados. Su principal operación consiste en construir una imagen geológica reconocible, capaz de condensar una narrativa territorial y otorgar legibilidad a un entorno urbano todavía en proceso de definición.
La relevancia de esta distinción reside en que desplaza el análisis desde una evaluación binaria de la relación entre arquitectura y contexto hacia una consideración más específica de las formas que dicha relación puede adoptar. La pregunta pertinente deja de ser si el edificio responde o no a su entorno para centrarse en cuáles son las dimensiones del contexto que selecciona, cómo las traduce en términos arquitectónicos y qué efectos produce esa traducción en el plano representacional y urbano.
El Public Loop y la construcción secuencial de la experiencia espacial
Bajo esta envolvente mineral, la organización espacial se estructura mediante un recorrido público continuo denominado Public Loop, que conecta el nivel de acceso con la cubierta ajardinada a través de una secuencia ascendente de terrazas escalonadas destinadas a actividades comerciales, culturales y expositivas (OMA, 2020). El recorrido actúa como elemento ordenador del conjunto y establece una continuidad espacial que atraviesa los distintos niveles del edificio, integrando programas heterogéneos dentro de una experiencia unitaria.
Esta disposición supone una reinterpretación de la tipología comercial dominante en Corea del Sur. Como señala Kim (2019), gran parte de los centros comerciales desarrollados durante las últimas décadas adoptan configuraciones introvertidas, caracterizadas por envolventes cerradas y una limitada relación visual con el exterior. Tales condiciones espaciales favorecen una experiencia de consumo autónoma respecto del entorno urbano, reduciendo las referencias al tiempo atmosférico, al paisaje y a la ciudad circundante. Hanwha Galleria se aparta de este modelo mediante una organización que incorpora de forma activa la dimensión urbana al recorrido interior.
La operación resulta especialmente visible en la inserción de una superficie acristalada multifacetada que atraviesa la masa pétrea y altera la continuidad de la envolvente. Este elemento introduce una relación visual bidireccional entre interior y exterior. A medida que asciende por el Public Loop, el visitante accede a una sucesión de perspectivas variables sobre el lago, el parque y el tejido residencial circundante. Simultáneamente, la transparencia parcial de la fachada permite percibir desde el espacio urbano determinados fragmentos de la actividad interior. La envolvente deja así de actuar exclusivamente como límite físico para convertirse en una membrana de intercambio visual entre la ciudad y el programa comercial.
Desde una perspectiva arquitectónica, esta condición de permeabilidad resulta relevante porque modifica el grado de autonomía habitualmente asociado a la tipología. El edificio mantiene la complejidad programática y la organización interna propias de las grandes estructuras comerciales contemporáneas, pero incorpora mecanismos espaciales que intensifican su interacción con el entorno inmediato. La relación con la ciudad no se produce mediante la continuidad tipológica o morfológica, sino a través de la construcción de conexiones visuales y recorridos que integran el paisaje circundante en la experiencia del usuario.
Esta configuración puede interpretarse en relación con el interés sostenido de Koolhaas por las estructuras narrativas derivadas del lenguaje cinematográfico. En este contexto, el montaje no opera como una referencia metafórica, sino como un principio de organización espacial basado en la articulación secuencial de acontecimientos perceptivos. La distinción formulada por Arnheim (2014 [1933]) entre montaje por similitud y montaje por contraste ofrece una herramienta útil para comprender el funcionamiento del Public Loop. La experiencia del recorrido se construye a partir de contrastes espaciales y materiales claramente identificables, particularmente entre la opacidad de la envolvente pétrea y la transparencia de las superficies acristaladas. Al mismo tiempo, la continuidad ascendente del desplazamiento establece una secuencia coherente que vincula episodios espaciales diversos dentro de una misma estructura narrativa.
Esta lógica secuencial aproxima la experiencia arquitectónica a la construcción temporal propia del cine. El edificio no se presenta como una composición destinada a ser comprendida desde un único punto de observación, sino como una sucesión de encuadres, aperturas visuales y cambios de escala que adquieren sentido mediante el movimiento del usuario. Arias Madero (2018) ha señalado que la relación de Koolhaas con el medio cinematográfico constituye un componente persistente de su producción intelectual y proyectual. En Hanwha Galleria, esta influencia se manifiesta en una arquitectura organizada a partir de la progresión narrativa del recorrido, donde la percepción se construye de manera acumulativa y cada tramo del itinerario modifica la comprensión espacial del conjunto.




Contextualidad narrativa y representación del lugar
La pregunta que orienta este artículo difícilmente admite una respuesta concluyente a partir de la observación exclusiva de la obra construida. El análisis realizado sugiere que Hanwha Galleria establece una relación con el contexto basada principalmente en mecanismos visuales y representacionales. La referencia a la roca, al estrato geológico y al paisaje del parque de Gwanggyo configura una narrativa formal claramente identificable, pero esta dimensión simbólica se desarrolla sobre una estructura programática y espacial que mantiene rasgos característicos de la producción de OMA: organización del proyecto mediante clasificaciones cualitativas, relativa autonomía funcional de los distintos componentes programáticos y una diferenciación persistente entre la lógica de la envolvente y la organización interior.
A partir de esta constatación puede plantearse una interpretación específica de la contextualidad presente en el proyecto. La relación con el lugar no parece operar como una mediación tectónica en el sentido propuesto por Frampton (1983), donde materialidad, topografía, clima y cultura constructiva convergen en la definición arquitectónica de la obra. Tampoco se apoya en la continuidad tipológica que Colquhoun (1997) identificaba como uno de los mecanismos de vinculación entre arquitectura y memoria cultural. En Hanwha Galleria, el contexto se incorpora principalmente mediante una construcción narrativa que traduce determinadas condiciones territoriales en una imagen arquitectónica reconocible. La metáfora de la masa pétrea emergente constituye el núcleo de esta operación, proporcionando un marco de interpretación capaz de conferir identidad y legibilidad urbana a un entorno caracterizado por la ausencia de referentes históricos consolidados.
Esta lectura resulta coherente con las observaciones de Butragueño, Raposo y Salgado (2017), quienes señalan que la aproximación contextual de Koolhaas suele centrarse en la interpretación de dinámicas territoriales, sociales y económicas de amplio alcance antes que en la adaptación morfológica al entorno inmediato. Desde esta perspectiva, el proyecto no establece una continuidad directa con las condiciones materiales del lugar, sino que construye una representación arquitectónica destinada a condensar y hacer visible una determinada lectura del territorio.
Sin embargo, esta conclusión no implica una contradicción con los principios fundamentales de la Bigness. La autonomía programática, la complejidad organizativa y la independencia relativa entre imagen y funcionamiento continúan presentes en la estructura profunda del edificio. Lo que Hanwha Galleria introduce es una ampliación de ese modelo mediante la incorporación de una dimensión representacional que adquiere un protagonismo mayor que en muchas obras anteriores de OMA. La envolvente deja de limitarse a contener la complejidad interna para asumir una función activa en la construcción de significado urbano.
En este sentido, el proyecto puede interpretarse como una reformulación parcial de la Bigness más que como un abandono de sus principios. La gran escala continúa organizando la lógica espacial y programática del edificio, mientras que la relación con el contexto se articula a través de recursos narrativos capaces de producir identificación simbólica con el lugar. Esta coexistencia entre autonomía programática y representación contextual constituye, probablemente, uno de los aspectos más significativos de la obra.
Asimismo, el proyecto evidencia una atención al control formal y a la coherencia expresiva que resulta particularmente visible dentro de la producción reciente de OMA. Este desplazamiento puede interpretarse como un interés creciente por incorporar mecanismos de integración simbólica con el entorno. También puede entenderse en relación con las condiciones específicas del encargo y con las exigencias del sector comercial de alta gama en Corea del Sur, donde la arquitectura participa activamente en la construcción de identidad corporativa y posicionamiento de marca (Hanwha Galleria, 2020). Ambas interpretaciones no son necesariamente excluyentes. Por el contrario, sugieren que la contextualidad desarrollada en Hanwha Galleria surge de la convergencia entre una evolución interna del pensamiento proyectual de Koolhaas y las demandas culturales y comerciales que caracterizan el contexto de producción de la obra.
Contexto, autonomía y representación en la arquitectura de gran escala
Los resultados obtenidos permiten reconsiderar, en un plano más amplio, los términos mediante los cuales la crítica arquitectónica ha interpretado la relación entre la obra de Koolhaas y el contexto tras la formulación de la Bigness. Si se acepta la distinción planteada en este artículo entre contextualidad tectónica y contextualidad narrativa, la aparente oposición entre el regionalismo crítico (Frampton, 1983) y la teoría de la Bigness (Koolhaas, 1995) adquiere una configuración más compleja. Ambas posiciones pueden entenderse como aproximaciones diferentes a un mismo problema disciplinar: la construcción de vínculos entre arquitectura y lugar.
Desde esta perspectiva, el regionalismo crítico sitúa dicha relación en el ámbito de la materialidad, las condiciones climáticas, la topografía y las tradiciones constructivas que caracterizan un contexto determinado. La contextualidad identificada en Hanwha Galleria opera en otro registro. Su vínculo con el lugar no se fundamenta en la continuidad tectónica ni en la reinterpretación de sistemas constructivos locales, sino en la elaboración de una representación arquitectónica capaz de conferir significado a un entorno urbano de formación reciente. La referencia geológica que organiza la envolvente del edificio actúa como un mecanismo de identificación territorial, articulando una narrativa visual que otorga legibilidad a un paisaje urbano todavía carente de sedimentación histórica.
Esta interpretación coincide con la observación de Moneo (2004) según la cual las principales corrientes teóricas de la arquitectura contemporánea no deben entenderse como categorías cerradas o mutuamente excluyentes. Por el contrario, constituyen marcos conceptuales que los arquitectos activan, combinan o reformulan en función de las condiciones específicas de cada proyecto. En el caso analizado, la autonomía programática característica de la Bigness coexiste con una voluntad explícita de construir significado contextual mediante recursos representacionales. El proyecto sugiere, por tanto, que la relación entre gran escala y contexto puede adoptar formas más diversas de las previstas por las formulaciones iniciales de ambos enfoques.
No obstante, el alcance de esta conclusión permanece necesariamente condicionado por la naturaleza del estudio realizado. El análisis de un único caso permite identificar patrones, formular hipótesis interpretativas y establecer relaciones conceptuales, pero no determinar con certeza si la contextualidad narrativa observada en Hanwha Galleria constituye una característica recurrente de la producción reciente de OMA o una respuesta específica a las condiciones particulares del encargo.
Esta cuestión permanece abierta y señala una línea de investigación relevante para trabajos posteriores. Un análisis comparativo de proyectos recientes desarrollados por OMA en contextos de nueva urbanización permitiría evaluar si la incorporación de mecanismos de representación contextual forma parte de una evolución sostenida dentro de la práctica del estudio o si responde a circunstancias localizadas asociadas a determinados mercados, clientes o programas arquitectónicos. La respuesta a esta pregunta contribuiría a precisar el alcance teórico de las transformaciones observadas en Hanwha Galleria y a comprender con mayor exactitud la posición contemporánea de Koolhaas respecto al problema del contexto.


Conclusiones: la contextualidad narrativa en la obra tardía de Koolhaas
El análisis de Hanwha Galleria permite concluir que la relación establecida por Koolhaas con el contexto no se materializa mediante una adaptación tectónica, tipológica o morfológica al entorno inmediato, tal como la entiende la tradición del regionalismo crítico (Frampton, 1983). En cambio, el proyecto construye su vínculo con el lugar a través de una operación representacional basada en la imagen de una formación pétrea emergente, capaz de establecer asociaciones reconocibles con el paisaje circundante y con las condiciones territoriales del emplazamiento. Esta dimensión contextual se desarrolla de manera paralela a una organización espacial y programática que conserva rasgos fundamentales de la producción de OMA: clasificación cualitativa de los programas, autonomía relativa de los distintos componentes funcionales y diferenciación entre la lógica de la envolvente y la estructura interna del edificio.
La identidad contextual que la obra proyecta posee, por tanto, un carácter predominantemente narrativo. Su origen no reside en la reinterpretación de técnicas constructivas locales, en la incorporación de condicionantes climáticos específicos ni en la continuidad con una tradición tipológica preexistente. Surge de una construcción simbólica destinada a proporcionar legibilidad urbana a un contexto de reciente urbanización, donde la ausencia de referencias históricas consolidadas limita los mecanismos convencionales de anclaje territorial. La metáfora geológica que organiza la composición formal del edificio actúa así como un instrumento de identificación colectiva y de producción de significado dentro de un entorno urbano todavía en proceso de definición.
No obstante, esta conclusión no elimina completamente la tensión conceptual que motivó la investigación. La propia obra mantiene un grado de ambigüedad que forma parte de su interés crítico. A partir del análisis realizado no es posible determinar con certeza si la importancia adquirida por la representación contextual responde a una transformación sostenida en la producción tardía de Koolhaas o si constituye una respuesta específica a las condiciones particulares del encargo, al perfil del cliente y a las dinámicas del mercado surcoreano de grandes almacenes de alta gama. Ambas interpretaciones encuentran argumentos plausibles y ninguna puede ser confirmada de manera definitiva a partir del estudio de este único caso.
Lo que sí permite afirmar el análisis es que la oposición entre arquitectura contextual y arquitectura autónoma, formulada frecuentemente como una dicotomía excluyente en parte de la crítica posterior a la Bigness, resulta insuficiente para explicar la complejidad de la operación desarrollada en Gwanggyo. Hanwha Galleria ocupa una posición intermedia en la que la autonomía programática característica de la gran escala convive con mecanismos explícitos de construcción de significado vinculados al lugar. La obra no renuncia a la independencia organizativa descrita por la teoría de la Bigness, pero tampoco puede interpretarse como una manifestación de indiferencia hacia el contexto. Su aportación consiste precisamente en articular ambas dimensiones mediante una forma de contextualidad representacional que amplía los términos habituales del debate sobre la relación entre arquitectura, programa y lugar.
©tecnne

Bibliografía
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Fotografía: OMA © Hong Sung Jun
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